Museo Soumaya


El Museo Soumaya forma parte de un desarrollo urbano de uso mixto ubicado en el borde del distrito de Polanco, una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de México. Está situado en una antigua zona industrial que data de la década de 1940 que hoy presenta un potencial comercial muy alto.
El Museo Soumaya tiene un papel clave en la reconversión de la zona: como extraordinario programa cultural, actúa como un iniciador en la transformación de la percepción urbana. Por otra parte, su situación institucional activa el espacio público con funcionalidades que van más allá de las comerciales y las subvenciones del nuevo barrio de la intensidad urbana que requiere. Con el fin de crear una nueva identidad para el área, el edificio necesito adquirir una fuerte presencia urbana. Así, el Museo Soumaya se concibió como un edificio escultórico que es a la vez único y contemporáneo.
Su morfología de vanguardia y su tipología definen un nuevo paradigma en la historia de la arquitectura mexicana e internacional. Desde el exterior, el edificio es una forma orgánica y asimétrica que se percibe de manera diferente por cada visitante, proyectando la diversidad de la colección que alberga en su interior. De hecho, los trabajos que se exponen, entre otros, contienen la segunda mayor colección de esculturas de Rodin en el mundo, varios autores de literatura medieval y renacentista, así como el trabajo de diversos pintores impresionistas. Esta colección heterogénea se encuentra contenido en un espacio de exposición permanente, distribuido en seis niveles, lo que representa aproximadamente 6.000 m².
El edificio también incluye auditorio, biblioteca, oficinas, un restaurante, una tienda de regalos y una sala de usos múltiples. La estructura del edificio está compuesta por 28 columnas de acero curvado de diferentes diámetros, cada uno con su propia geometría y forma, ofreciendo al visitante una circulación suave no lineal durante todo el edificio. Ubicados en cada nivel, siete anillos proporcionan el sistema que cubre la estructura y garantiza su estabilidad. El piso superior es el espacio más generoso del Museo, su techo está suspendido de un impresionante voladizo que permite que la luz natural fluya libremente. Por el contrario, la cubierta del edificio es casi opaca, ofreciendo pequeñas y escasas aberturas hacia el exterior. Esto puede ser interpretado como una intención de crear un refugio para la colección de arte. La fachada está hecha de módulos hexagonales de aluminio para optimizar la conservación y durabilidad de todo el edificio.

fuente: arqa.com